diciembre 12, 2004

Según la homeopatía las enfermedades se deben a desbalances de la energía en el cuerpo de quien las sufre.

La Ciencia Amena de Arístides Bastidas
Un día como Hoy, 12 de Diciembre de 1986

En Europa la homeopatía se ha generalizado en tal medida, que abundan las farmacias especializadas en preparar sus remedios. Esta rama de la medicina se funda en los conocimientos creados en este campo desde Hipócrates y enunciara algunos de sus principios, hasta nuestro tiempo pasando por su fundador en 1810, el alemán Samuel Hahnemann. Era egresado de la universidad de Erlangen donde ser doctorara en el dominio de las medicinas alopática. Desalentado por los fracasos de ésta en una época en que carecía de sus actuales recursos, empezó, a finales del siglo XVIII, a buscar otra vía que resultará más promisoria contra quebrantos de la salud para lo que no habían tratamientos seguros.


Christian Samuel Hahnemann creó la homeopatía mediante ensayo en su cuerpo y en el de voluntarios. Fue el precursor de la fisiología experimental fundada por claudio bernard, medio siglo más tarde.

El sabía que la quinina, sustancia americana que era entonces vista como una panacea, podía, tomada en proporciones excesivas, desencadenar fiebres parecidas a las del paludismo que curaba en cantidades adecuadas. Notó que de la belladona, calmante nervioso en dosis apropiadas, determinaba estados colindantes con la locura en cantidades exageradas. Había hecho estas experiencias y otras análogas en sí mismo y amigos suyos que se prestaron voluntariamente a repetirlas. Desde niño se había preguntado por qué en el gélido invierno la mejor manera de neutralizar el frío de las mano era mintiéndolas en la nieve o en agua helada. Por esta vía imaginó que el organismo tendía a buscar su equilibrio y a defenderse mejor ante el hostigamiento mesurado de ciertos factores.

Entonces era habitual el empleo del calor para atenuar el sufrimiento por las quemaduras de la irritante Ipecacuana para la tos con vómitos y del ácido láctico para la acidez estomacal. Estaba al tanto de que una mínima inyección de los gérmenes de la viruela protegían contra las grandes invasiones de ellos que desataban la infección. Ignoraba desde luego las normas actuales de inmunizarnos contra una alergia con la aplicación de dosis de los agentes que la causan. Por considerar que estas enfermedades eran una defensa del cuerpo pensó que acentuándose ligeramente con cantidades atómicas de la sustancia que las desencadenaban, el cuerpo se reactivaban gradualmente a medida que usaba al tratamiento, para liberarse de ellas está.

Probó más de 60 sustancias naturales iniciando así la formación de un especial almacén terapéutico que encuentran hoy con más de 2500. Ciento cincuenta años antes de que se descubriera la energía nuclear, la homeopatía empezaba a utilizar inconscientemente en sus pildoritas y sus gotitas. Éstas contienen proporciones infinitesimales de los agentes que al por mayor causaría la enfermedad que potencialmente deben curar. Apoyado en esta orientación Hahnemann creó el aforismos similia similibus curantur, es decir los semejantes curas los dejan un en cierta forma invocada y la aforismo de Hipócrates vómitus vómitu curantur, es decir lo que causa el vómito cura el vómito.

La medicina alopática prevaleciente entre nosotros por influencia estadounidense, responde al aforismo de contraría contrariis curantur, es decir lo contrario curar lo contrario. Ahora bien, la homeopatía está al tanto de que su acción complementaria, porque hay males contra los cuales es inoperante. Tiene un caracteres sicosomático, porque sus cultivadores, más de 60 en Caracas, dialogaron largamente con los enfermos, para enterarse de sus constitución, que sus síntomas y de sus problemas. Hacen esto para precisar plenamente la predisposición de cada quien a su padecimiento. Están convencidos de que éstos son distintos en cada persona, ya que no hay enfermedades sino enfermos.

Sus medicamentos se confeccionan de acuerdo con las cantidades que según su apreciación necesita cada paciente. Ellos estiman que la predisposición a un sufrimiento se debe a un particular desbalance en el recipiente lleno de energía que es toda persona. La acción de su medicina se basa en que su contenido infinitesimal facilita la separación de los átomos y que al hacerlo liberan energía. La homeopatía cuenta entre sus modernos recursos, aparatos electrónicos que al ser colocados en puntos específicos del cuerpo, registran en oscilómetros los niveles de energías. Cuando son, insuficiente se traducen en alteraciones de los órganos, cuya gravedad se deducirá de la intensidad de los microvoltaje registrados.

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